25° Poema 5to A
Voy buscando el mar
Voy buscando el mar
ese perpetuo azul retorno
donde soñé de niña.
Vuelvo entonces ¿vuelvo?
y no soy niña.
Ahora oculto
en mi cuerpo
un cuenco,
donde alguna vez vivió
un sueño náufrago
de nuestra carne.
He avanzado en esta ilusa tarde,
ni un grano de esta sal me reconoce.
Caminé con plantas suaves
por esta orilla
pero era otra,
ondeaba entonces una bandera
fulgurante y el mar guardaba
el rencor con que azotó esta playa.
Me llamaba entonces
con el nombre de mi madre,
era sólo sombra desterrada
al sueño de la muerte.
Me abrasé al tiempo
y esta sal curtió otro cuerpo.
Por mi carne viajan versos inservibles
como rezos con que tejí esa herida.
¿Acaso, mar, te perdí mientras soñaba?
Avanzo por la noche rodeada de fantasmas
y reconozco la añoranza de esta playa
quemando en mi memoria.
Tanto quiebra la ola que con ira choca
sobre el litoral que lo transforma.
Ya no podrán mis brazos
dibujar siquiera el contorno en que nadaba.
Olivia Oropeza
Este poema es una exploración íntima de la búsqueda de un lugar de pertenencia y conexión. A través de un lenguaje evocador, la poeta transmite una sensación de anhelo y desplazamiento, donde el mar se convierte en un símbolo de libertad y plenitud. El poema refleja un viaje interior, donde la búsqueda del mar representa también la búsqueda de uno mismo y de un sentido de identidad en un mundo que a menudo se siente ajeno.
ResponderEliminarEs muy nostálgico y triste, como si el mar fuera un recuerdo que ya no se puede alcanzar. Sientes la soledad y los cambios con el tiempo. Es profundo y un poco melancólico.
ResponderEliminarel poema captura con una belleza desgarradora el peso del tiempo y la nostalgia, mostrando cómo la búsqueda del pasado a menudo solo revela la imposibilidad de volver a ser quien se fue.
ResponderEliminarEl poema habla de buscar recuerdos y del paso del tiempo. La autora usa el mar como símbolo de nostalgia y cambio en la vida.
ResponderEliminarNos habla de buscar recueros y el paso del tiempo
ResponderEliminarEste poema retrata una búsqueda profunda y melancólica del mar, símbolo de recuerdos, identidad y pérdida. A través de imágenes intensas, como la "sal que no reconoce" y "fantasmas" que acompañan, explora la nostalgia, el paso del tiempo y la transformación de lo vivido. Es un viaje poético de añoranza y resignación.
ResponderEliminarEste poema evoca un sentimiento de melancolía y añoranza. El yo poético realiza un viaje al mar, que parece simbolizar tanto los recuerdos de su infancia como el paso del tiempo y las transformaciones internas. El contraste entre la inocencia de la niñez ("donde soñé de niña") y la madurez actual ("y no soy niña") marca un eje central en la reflexión del poema.
ResponderEliminarEste poema me parece que habla de la madurez y la nostalgia, recordando los buenos momentos que se vive en la niñez y la madurez al saber que las cosas no volverán a ser así, porque ya todo cambio y nada es como antes.
ResponderEliminarLa poeta logra transmitir una sensación de pérdida y añoranza a través de un lenguaje preciso. El poema nos invita a reflexionar sobre nuestra propia relación con el pasado y sobre cómo el tiempo transforma nuestra percepción de la realidad.
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